Tan
sólo hay que ver a uno de estos perros para darse cuenta
de que tienen un carácter en consonancia con su aspecto
físico. Son altivos y distantes, sin querer un contacto
demasiado cercano con desconocidos.
Incluso con el dueño, a pesar de demostrarle afecto,
se mostrará distante. Al ser muy independiente no resulta
demasiado fácil educarlo.
El gran problema que plantea un tazi casi siempre viene de
la mano del cuidado de su pelo. Su tamaño también
es respetable. |